sábado, 3 de abril de 2010

Mi jardín cuando llega la primavera..

Este es mi favorito... llevamos cuatro años en esta casa, y nunca, hasta ahora, había florecido de esta manera... ha sido una auténtica explosión de color y olor... sus flores son esponjosas y suaves, y ese aroma en los días más cálidos, que todo lo envuelve.... dicen que, plantarlo a la puerta de una casa es para dar la bienvenida a los que llegan, y ahí es donde está justamente, para que los que llegan se sientan como en casa...
cuando los prunos florecen... suspiras hondo y piensas que ya, por fin, llegó la primavera... atrás quedaron los fríos, grises, lluviosos y largos meses de invierno... aunque siga haciendo frío, ya lo sientes de distinta manera....


Durante todo el invierno se ha quedado un montón de hojas secas en un rincón, y debajo de él, debieron despistarse dos o tres frutos del castaño de indias... y aquí están los nuevos ejemplares.

los tréboles...


miércoles, 24 de marzo de 2010

martes, 23 de marzo de 2010

Señe

Señe significa "chica" en vasco, y así la llamó durante toda la vida su marido Fidel.
Yo la conocí allá por el año 97, el año en el que me casé y me fui a vivir a la calle Cándido Soto González, en Pozuelo. Era una calle cortada, pequeña, sólo para los pocos vecinos que allí vivíamos. Hubiera podido ser mi madre, por edad, pero sobre todo fué mi amiga. Hicimos buenas migas enseguida... un día, por mi cumpleaños, apareció con su ríquisima tarta de manzana por mi casa y dimos buena cuenta de ella... a partir de ahí, comenzamos una relación maravillosa.
Luego me presentó a sus hijas, Marta e Itziar, hoy íntimas amigas mías... fueron viniendo nietos e hijos, que a su vez se hicieron amigos... un día anunció que se iba a vivir a Villanueva de la Cañada, al lado de la casa que se compraba Itziar, y que dejaba su casa a su hija Marta... me encantó tener a su hija de vecina, pero se iba ella.... ya no se presentaría en mi casa a tomar café y hablar de lo divino y humano, ya no haríamos corrillos en la calle mientras los niños jugaban desde que llegaba la primavera hasta bien entrado el invierno, bebiendo limonada y cantando a coro con joaquín...
Al tiempo de estar allí le diagnosticaron la enfermedad, y estaba tan avanzada que enseguida se fué.. durante ese tiempo, aunque mi deseo hubiese sido estár más con ella, no me atreví, me daba miedo estorbar.... nunca olvidaré la última vez que la ví, tumbada en su cama, rodeada por sus hijas y amigas, una tarde de verano. Sabía que no habría más ocasiones.... Murió poco después y no me pude despedir, ni decirle lo que la quería, ni cuánto la iba a echar de menos....
Durante meses, aparte de la inmensa pena que me invadía, tenía un nudo en el estómago, pero no sabía la razón....
Llegó el otoño, y un buen día soñé con ella... llamaba a mi puerta del jardín, y al abrirla, estaba ahí, guapísima, con un jersey azul, y con los brazos abiertos... nos fundíamos en un abrazo y llorábamos las dos... yo le decía, por fín, todo lo que llevaba dentro.... luego ella se despedía, y se marchaba. Me desperté llorando como una madalena pero... sin nudo en el estómago.. nunca más lo he tenido.
Siempre que voy a casa de Itziar y entro por el salón, miro hacia arriba, donde estaba su habitación y la saludo... y sé que ella me responde.
El viernes volví a soñar con ella. Venía de visita, a ver cómo estábamos, a ver a su querido Fidel, a sus hijos, a achuchar a los nietos, a cantar una canción con Joaquín.
No te olvido, Señe.

viernes, 12 de febrero de 2010

Lourdes

Tengo una amiga que se llama Lourdes. Casi podría decir que es mi hermana. Nos conocemos desde hace diez años solamente, pero el tiempo no importa, es como si lo fuéramos de toda la vida. Y digo que es mi hermana porque sé que puedo contar con ella para lo que sea, igual que ella conmigo. Hemos tenido un año negro en nuestras vidas, en el que nuestros caminos se separaron, por mi culpa, y aún así, puedo seguir afirmándolo. Creo que ese dolor de estar separadas nos ha unido mucho más. Ahora sé que nada nos separará. Con nuestro reencuentro, encontré la paz de nuevo..
Es una mujer increíble. Simpática, agradable, bondadosa, GENEROSA, algo loca... amiga de sus amigos... e increíblemente fuerte. Lleva luchando con la enfermedad unos cinco años, incansable, pocas veces la he visto venirse abajo, aunque sé que hay momentos muy malos. Ahora está en el hospital, recién operada, con muchos dolores... y aún así siempre tiene algo bueno para tí... una palabra, un gesto, un achuchón, unas risas... A su lado, incansable también, está Pablo, nuestro antipático particular, un hombre al que, a veces, no consigo todavía "pillar" después de todos estos años, al que adoro profundamente por ser como es.
Lourdes, sólo quiero darte, daros, las gracias. Por ser así, naturales, cariñosos, buenos amigos... por querernos tal y como somos... por hacernos ver la vida de colores aunque sea negra a ratos, a pesar de todo lo que tenéis encima... por hacernos ver lo importantes que son las cosas pequeñas que, a veces, pasan por delante de nosotros sin darnos cuenta...
Os queremos.