
agua... pura y cristalina. encaminas tus pasos hacia el final de la playa... las olas vienen y van, te mojan los pies, agua fría que te sorprende una y otra vez, por muy largo que sea el paseo... vas viendo la inmensidad del mar, ese mar que te acompaña, verde, azul, respiras hondo y piensas: "aquí quiero terminar mis días, con mi amor cerca de mí, cogiendome la mano..."